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Nuestra gran horma de queso blanco que solemos llamar Luna está ocupando titulares en todas partes debido al 40 aniversario de la llegada del Apollo 11 a su superficie. Neil Armstrong, Buzz Aldrin y Michael Collins fueron pioneros en este sentido, e hicieron historia en uno de los mayores logros de la humanidad. Ahora la ciencia asocia la llegada a la luna a nuestra temática preferida: las energías renovables.

Es que desde la Universidad Carnegie Mellon el ingeniero en robótica William Whittaker junto a Astrobiotic Technology planean poner en marcha un proyecto que no limita las renovables a la esfera terrestre, sino que las transportará hacia el espacio.

Whittaker y Astrobiotic Technology han diseñado un orbitador de la Luna que funcionará a partir de energía solar para explorar en un futuro el área de aterrizaje del Apollo 11 y recabar datos al respecto. El explorador contiene dos motores entre ambos pares de ruedas, un panel apuntando hacia el cielo y medio cono de generadores de energía para alimentar los motores.

A pesar del ingenio y la innovación que involucra esta tecnología, el problema que enfrenta es de orden pragmático. Los -240ºF que existen en la luna son una amenaza para la integridad del robot, que deberá soportar temperaturas impensables para el medio terrestre.

Por ello los investigadores planean incorporar baterías de litio que funcionen en el medio lunar, que es tan frío como nitrógeno líquido y poder no depender exclusivamente de energía solar para el correcto funcionamiento del robot explorador.