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Una de las claves para cuidar nuestro medioambiente generando energías verdes, es jugar con las reglas propias de nuestro medioambiente. Es a esa línea en la que se han adscripto un grupo de investigadores del Departamento de Energía del Laboratorio Nacional Lawrence Berkeley, iniciando un ambicioso proyecto que podría abrir muchas puertas a la generación de biocombustibles.

Se trata de la emulación artificial de uno de los procesos básicos a través de los cuales nuestro planeta ostenta un medio capaz de albergar vida: la fotosíntesis; la cual ha servido de fuente de inspiración a Heinz Frei y Feng Jiao para publicar su investigación en Angewandte Chemie.

Se trata de la aplicación de nanocristales de óxido de cobalto encargados de llevar a cabo uno de los procesos clave de la fotosíntesis: quebrar las moléculas de agua.

Este proyecto procura crear algo así como una hoja artificial encargada de duplicar los pasos de la fotosíntesis, capturando los fotones solares y permitiendo oxidar el agua. Así, tal como explica Frei, se puede generar los electrones necesarios para reducir el dióxido de carbono en combustible. Los nanocristales de óxido de cobalto son perfectos para ello, además de ser robustos y abundantes en el medio.

El proyecto todavía está en fases de desarrollo, pero se espera terminarlo a tiempo para así contar con un medio de producción artificial de biocombustbiles, un paso que podría resultar clave para contrarrestar el progresivo deterioro medioambiental que estamos viviendo.